viernes, 8 de diciembre de 2006

Referencias Metodológicas

MARCO METODOLÓGICO. Bosquejo.

Francisco J. Cabellos M.(1)
Pamela A. Luna B.(2)

En el marco de una investigación de tipo descriptivo, se ha optado por el uso de un diseño cualitativo / comprensivo ya que la naturaleza de la variable a estudiar, Identidad Colectiva, pertenece al plano del sentido y la comprensión de éste como proceso, por lo que las limitaciones que diseños de tipo cuantitativo poseen para la representación de variables diacrónicas han definido como pertinente el uso de una orientación cualitativa. Tal como señala Dávila (1994) “a diferencia del diseño cuantitativo (en el que las hipótesis iniciales y arbitrarias marcan sus desarrollo-siempre secuencial-) en el cualitativo todo se encuentra [determinado] por el objetivo final; son los objetivos los que marcan el proceso de investigación cualitativa, dado que ceñirse a hipótesis previas no haría sino constreñir el propio análisis. El mundo simbólico capturado mediante discursos no se circunscribe en modo alguno a premisas previamente formalizadas para su ulterior verificación. En la investigación cualitativa, por el contrario, se pretende la determinación dialéctica del sentido, mediante la operación de desentrañar significados siempre en relación con los objetivos delimitados” (pp. 77). El diseño cualitativo a diferencia del cuantitativo es abierto en lo que concierne a la selección de participantes – actuantes en la producción del contexto situacional así como en lo que concierne a la interpretación y análisis - ya que tanto el análisis como la interpretación se conjugan en el investigador, que es quien integra lo que se dice y quien lo dice. Refiriendo a Ibáñez, Dávila (1995) señala el hecho que “en la investigación cualitativa el investigador es el lugar donde la información se convierte en significación y en sentido, dado que la unidad del proceso de investigación, en última instancia, no está ni en la teoría ni en la técnica – ni en la articulación de ambas – sino en el investigador mismo” (pp. 77).

En el caso de diseños cuantitativos, su carácter cerrado deriva de la medida en que su rutinización es parte de su apuesta formal. Tal como plantea Dávila (1995), por ello su exigente protocolización y su pretensión de ser reproducible en todos los extremos. “Su modelo es algorítmico, pues admite que la existencia de una serie de instrucciones no equívocas susceptibles de ser formuladas, transmitidas y seguidas correctamente – serie a la que se le denomina algoritmo – permite la reproducción exacta de una experiencia, por lo que forma parte esencial de sus actividades el control de todo aquello que el algoritmo contiene en previsión de que el proceso referido funcione mal” (pp. 77).

Las razones señaladas definen tanto la elección de un diseño cualitativo, como el enfoque comprensivo con que se asume. En este contexto se ha elegido la técnica Grupos de Discusión e Historia de vida para la recolección de datos(3).

En el caso de la primera técnica(4), se reconoce que toda práctica social necesita del discurso, de una organización particular de sentido, el cual, a su vez, ha de desconocerse a si mismo como práctica. El grupo de discusión desconstruye los componentes semánticos de producciones discursivas concretas, recogidas mediante la técnica, para mostrar su estructura (Canales y Peinado, 1995). “Ésta [la estructura] no equivale nunca a la producción semántica conciente (las hablas individuales de los participantes en los grupos, las opiniones; a esta realizaciones concretas de un discurso las denominaremos textos). La estructura de una producción lingüística cualquiera – lo que denominaremos simplemente discurso, que vendría a equivaler, por tanto, a discurso social – muestra un campo semántico que define qué elementos son incluidos como pertinentes y sus relaciones recíprocas, de carácter siempre jerárquico o hipotáctico; y, por oposición, como en toda estructura, que elementos excluye, que relaciones no acepta” (pp. 288). En consideración de estas características, el trabajo de análisis no supone la mera aceptación acrítica de los enunciados de un observador interno; por el contrario, el análisis del discurso requiere la confrontación previa de varios observadores internos, entre sí, y de estos con el observador externo, quien vendría a realizar, una reducción crítica de los contenidos emic(5) presentes en la producción discursiva del grupo de discusión (Canales y Peinado, 1995).

En el caso de la segunda técnica, la Historia de Vida(6), tal como señala Santamarina y Marinas (1995) “están formadas por relatos que se producen con una intención: elaborar y transmitir una memoria, personal o colectiva, que hace referencia a las formas de vida de una población en un período histórico concreto. Y surgen a petición de un investigador...En principio, las historias de vida no preexisten a este proceso, se producen en él, aunque las formas del contexto oral (la historia oral) vengan refiriendo (o silenciando) aspectos, sagas y relatos que luego se articulan en las historias que recogemos. Se van haciendo en la medida que la investigación avanza según sus objetivos, sus hallazgos y sus limitantes. Y tampoco sus referentes son precisos, sin que por ello se pueda decir que sean falsos. Parecen más bien estar dirigidas a orientar la vida y la acción de quienes las narran” (pp. 258). Es el valor subjetivo de los relatos el que precisamente constituye el valor más original, el fenómeno social que la historia de vida permite que exista y circule por entre los sentidos de una colectividad y en una época, lo que posiciona a la subjetividad como la cualidad que permite reconstruir el alcance objetivo, estos es real, completo, de una conciencia de grupo y de época (Santamarina y Marinas, 1995).

Habiendo justificado el diseño y mostrado las técnicas, la definición de los sujetos del estudio resulta base de la materialización operativa del diseño. Según Dávila (1995), “el diseño técnico...sería en la investigación cualitativa el momento en cual se lleva a cabo el perfil y la composición de los grupos que intervienen (así como el número de ellos). Los criterios de su selección son criterios de comprensión, de pertinencia – y no de representatividad estadística - : se refiere a los conjuntos, a su estructura, y a su génesis; es decir, por ellos se pretende incluir a todos los componentes que reproduzcan mediante su discurso relaciones relevantes...en la investigación la selección de los participantes actuantes es un problema de enfoque: cuanto más enfocada esté la selección más definida será la información que obtengamos...Se trata de una muestra estructural, no estadística” (pp. 78). Con el diseño hay que localizar y saturar el espacio simbólico, el espacio discursivo sobre el tema a investigar y por ello en el momento del diseño técnico se intenta saturar la estructura o los lugares de enunciación de discursos. En un diseño como este no es relevante la cantidad sino la composición adecuada de los grupos, dado que un mayor número de grupos no conlleva necesariamente a más información sino que implica mayor redundancia.

Considerando los objetivos del proyecto y sus especificaciones, los criterios de representatividad básicos distinguen tres tipos sujetos: personas con ingreso inferior a la línea de pobreza, de entre 20 y 32 años de edad(7),; personas con ingreso superior a la línea de pobreza, en una magnitud no mayor al 50% del valor del ingreso exactamente bajo la línea de pobreza, de entre 20 y 32 años de edad; personas con ingreso inferior a la línea de pobreza, de entre 20 y 32 años de edad, que participan de un programa de superación de la pobreza en ejecución. A estos criterios se agrega la condición de haber vivido durante los últimos 10 años en el sector territorial de referencia para el estudio, poseer características que limiten la capacidad para superar la pobreza sin el apoyo de algún programa, dentro de las que se contaría: escolaridad no superior a enseñanza media, existencia de al menos un hijo, con experiencia de trabajo infantil o juvenil.

Estos tres tipos de individuos constituyen los referentes para la operación de los grupos focales. No obstante, considerando las diferencias de género que presentan las diferentes manifestaciones de la pobreza(8), se ha dispuesto realizar tres grupos, con las características señaladas, sólo de mujeres y tres grupos sólo de hombres.

De cada grupo se considerara un sujeto para la aplicación de la historia de vida. En este caso, no obstante, se seguirá la recomendación de Santamarina y Marinas (1995) en cuanto a que se debe “...ordenar la secuencia de la entrevistas en función de las narraciones que se producen. Se entiende que cada uno aporta datos de la relación social que pretendemos conocer y que la serie inicial nos ayuda a marcar la pertinencia de los entrevistados posibles.” (pp. 282)

El análisis de la información generada se insertan dentro del marco de las técnicas utilizadas orientándose a distinguir componentes semáticos, mecanismos de generación y relaciones entre ellos, relativos a los aspectos definitorios de la identidad colectiva: estructuras cognitivas relativas a fines, medios y ámbito de acción; relaciones entre los actores, los que se comunican, negocian y toman decisiones; e inversión emocional y reconocimiento de los demás individuos.
(1) Lic. en Psicología, Mg(c) en Desarrollo Regional y Local, Jefe de Proyectos AXXIONA Desarrollo Humano.
(2) Lic. en Psicología, Mg(c) en Desarrollo Regional y Local, Jefe de Operaciones AXXIONA Desarrollo Humano.
(3) Los grupos de discusión permiten reconocer un nivel estructural, que define componentes y relaciones de significado, en el contexto del grupo generado. En este sentido entrega una visión que si bien se señala superada resulta sensible a aspectos sincrónicos del fenómeno en estudio. La historia de vida, por el contrario, resulta en un instrumento que permite reconocer elementos de tipo diacrónico. Al utilizar ambas técnicas se pretende compensar aspectos de tipo sincrónico con otros de tipo diacrónico para hacer integral el análisis.
(4) Una revisión detallada se encuentra en Delgado, J. y J. Gutierrez en “Métodos y Técnicas de Investigación Cualitativa en Ciencias Sociales” Sobre aspectos epistemológicos resulta pertinente el artículo “Teoría de la Observación”, sobre aspectos técnicos el artículo “grupos de discusión”.
(5) La posición del prescriptor de los grupos, tanto en la realización (pero sin participar en ellos), cuanto en la posterior labor analítica, prefigura lo que ha denominado Ibáñez (1988) como ese tercer término que supere la antítesis entre los puntos de vista etic y emic.
(6) Una revisión detallada se encuentra en Delgado, J. y J. Gutiérrez en “Métodos y Técnicas de Investigación Cualitativa en Ciencias Sociales”. Sobre aspectos epistemológicos resulta pertinente el artículo “Teoría de la Observación”, sobre aspectos técnicos el artículo “Historias de Vida e historia oral”.
(7) Se ha considerado este rango de edad como expresión de la categoría adulto joven. Esta categoría no tiene ninguna connotación adicional que no sea la etarea.
(8) ANOTAR CUESTIONES FEMINIZACIÓN POBREZA.
BIBLIOGRAFÍA

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